Pie de foto: Mariana Pereira De Castro
Por: Alberto García y Robinson Mendívil.
Mariana Pereira de Castro, arjonera de raíces profundas, ha dedicado su vida a la educación, la cultura y el desarrollo de su comunidad. A sus 76 años, esta docente, escritora y gestora cultural no solo ha formado generaciones de estudiantes, sino que también es la autora del himno del municipio de Arjona, una composición que exalta con orgullo la historia y los valores de su tierra natal.
Mariana nació el 17 de abril de 1949, es hija de Rosa Ortega Elles y Joaquín Pereira Castro, y esposa de José Ignacio Castro Guardo (conocido como “Nacho”), con quien tuvo tres hijos: César Felipe, José Ignacio y Milena.
Nació en Arjona, en una casa de bareque, donde vivió una infancia tranquila. Creció rodeada de cinco tíos y desde temprana edad mostró una personalidad activa y alegre. Era apasionada por el béisbol, jugar con bolitas de caucho y trepar árboles.
Su interés por la escritura fue heredado de la docente Rita Julia Elles. “Para mí, escribir es un ejercicio catártico que me ayuda a procesar y comprender mi mundo interior” afirmó Pereira. Realizó sus estudios de primaria en el Colegio Ángela Dorado de Arjona, donde desarrolló un profundo aprecio por la profesora Ana América Acevedo Guardo (Q.E.P.D.), quien le inculcó valores fundamentales para su vida y vocación.
La secundaria la cursó en el Colegio Soledad Acosta de Samper en Cartagena, ciudad a la que viajaba diariamente gracias al apoyo económico de sus tíos. Más adelante, se formó como pedagoga en la Normal Piloto de Bolívar, institución que facilitó su nombramiento como docente en el corregimiento Las Palmas del municipio de San Jacinto, Bolívar.
Se especializó en Humanidades con énfasis en Literatura en la Universidad de Cartagena en 1970. Su primer empleo fue en el Colegio Biffi de Cartagena. También laboró en el Colegio La Candelaria de Arjona en la jornada de la tarde, que en ese entonces era el único colegio de bachillerato de este pueblo.
Gracias a una propuesta de Tulia Martínez de Barrios, rectora del colegio ASPAEN, ingresó a esta institución con una mejora salarial significativa. Allí trabajó durante 40 años como docente de Lenguaje, directora del Departamento de Lengua Castellana y directora del grado 11, experiencia que le permitió formar muchas generaciones de la cual se siente muy orgullosa, hoy día ve algunos profesionales en diferentes ramas del conocimiento.
Complementó su formación con una licenciatura en Filosofía y Letras en la Universidad Santo Tomás de Bogotá (modalidad a distancia) y obtuvo una maestría en la Universidad del Norte de Barranquilla. Por medio de un intercambio con esta universidad, visitó París, donde conoció a la investigadora argentina Alicia Alayón, quien fue la directora de la facultad de investigación de la Universidad San Buenaventura.
Gracias a Zarra Bossi, madre de una estudiante, Mariana incursionó como docente universitaria en la Facultad de Derecho de la Universidad de San Buenaventura.
Fue profesora de cátedra en la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), donde creó el Departamento de Humanidades, y logró pensionarse en el año 2011. Luego visitó varias universidades del país, entre ellas la Universidad Nacional, la Javeriana, el Externado, la Sabana y la Tadeo Lozano. Además, trabajó durante dos años en la sede de la Tadeo en Cartagena.
Conoce a Patricia Martínez Barrio, su gran amiga quien compartió muchos lazos de hermandad. Martínez fue nombrada por el entonces gobierno de Belisario Betancourt, como directora del ICFES y posterior fue la rectora de la Universidad Tecnológica de Bolívar.
En el ámbito internacional, conoció países como Chile, Uruguay, Argentina y México. En este último asistió a la Feria del Libro de Guadalajara, en una edición dedicada a Gabriel García Márquez, galardonado con el Premio Nobel de Literatura y traducido a una multitud de idiomas.
Pereira es autora de seis libros:
● Es la vida que pasa (1990)
● Diálogo en silencio (2000)
● Instantes en el espejo (2002)
● Memoria del tiempo (2009, publicado por la UTB)
● Así nos hicimos maestros (2005)
● Las Humanidades: Una visión de época (2003)
Organizó seis Ferias del Libro en la Plaza de Bolívar (Cartagena), así como los “Jueves de Tertulia”, eventos en los que recibió a personalidades como el expresidente Belisario Betancur y la actriz Fanny Mickey. También impulsó un concurso nacional de poesía. Estos concursos ofrecen oportunidades de publicación, premios y reconocimiento a la creación poética.
En 1990 fue elegida concejal del municipio de Arjona. Durante su gestión, detectó que el municipio no tenía himno, por lo que decidió escribirlo. Tardó cuatro meses en su creación, componiendo un coro y cuatro estrofas que exaltan la historia, los valores, el progreso y la identidad de Arjona. El himno fue aprobado por unanimidad en el Concejo Municipal y formalizado mediante el Acuerdo N.º 20 del 5 de julio de 1996, firmado por el entonces alcalde Gustavo Pardo.
También es autora del himno del Colegio Benjamín Herrera (el primero colegio fundado en Arjona) y del himno del Instituto Bolivariano, por encargo de su entonces rectora, Thelma Nieto. Este centro educativo es de carácter privado en el municipio, reconocido ante el ICFES en la categoría muy superior por su evaluación de su desempeño académico.
Después de jubilarse, continuó trabajando ad honorem en el Seminario Mayor San Carlos Borromeo en acción de gracias por sus quebrantos de salud, es allí donde se forman los futuros sacerdotes para la vida religiosa. Fue reconocida como una de las mujeres líderes más destacadas del departamento de Bolívar y es miembro activo de la Fundación Memorhar organización donde actualmente realiza el taller de escritura Arjona Creativa en apoyo con la Alcaldía, la Secretaría de Educación y Cultura.
Uno de los momentos más significativos de su vida ocurrió cuando el actual alcalde, Gustavo Pérez Giraldo, le solicitó entregar el bastón de mando y los símbolos de Arjona (himno, escudo y bandera) durante su acto de posesión.
Mariana Pereira de Castro desea ser recordada como una mujer y ciudadana que trabajó incansablemente por la educación y la cultura del municipio de Arjona, promoviendo entre las nuevas generaciones el amor por la lectura y la escritura, como caminos para formar seres humanos auténticos y conscientes de su identidad.



