La muestra reunió propuestas de poesía audiovisual, ficción y documental, en un encuentro que acercó a estudiantes y realizadores de distintas regiones de Colombia.
JUAN CAMILO VALENZUELA ARROYO
CARIBE 365
SEMILLERO DE PERIODISMO DE UNIBAC
Cartagena de Indias, 24 de octubre de 2026. ¿Qué ocurre cuando las películas y los experimentos audiovisuales creados desde distintos territorios encuentran un espacio para circular y encontrarse con otros públicos? Es ahí cuando realmente sucede la magia. Los comentarios del público sirven de incentivo a los realizadores de esas obras para seguir en su búsqueda diaria de nuevas historias y formas de contarlas.
Una escena similar transcurrió durante la duodécima versión del Festival de Video Experimental, VERTOV 2026, realizado por el programa de Comunicación Audiovisual de la Institución Bellas Artes y Ciencias de Bolívar, que sirvió como ventana a diferentes colectivos audiovisuales de la ciudad que compartieron con la audiencia diferentes productos audiovisuales originados de distintas vivencias cotidianas.
La Muestra Errante de los colectivos Equilátero y Equinoccio reunió propuestas diversas; hubo desde poesía audiovisual hasta cortometrajes de ficción y documentales. El encuentro fue una oportunidad para dar a conocer la búsqueda creativas de jóvenes realizadores y las iniciativas grupales que encuentran en el trabajo colaborativo una forma de producir y compartir sus proyectos.
Durante la presentación, Leiry Barrios, fundadora del colectivo audiovisual Equilátero, compartió el recorrido por las propuestas exhibidas y explicó la experiencia de una iniciativa desarrollada en colaboración con la Universidad Nacional de Colombia, en la que participaron 15 universidades de distintas regiones del país.
Barrios destacó el papel que pueden desempeñar las redes universitarias y los colectivos en la circulación de las producciones audiovisuales. Estos espacios hacen que las obras trasciendan el ejercicio académico y lleguen a otras audiencias; facilitan el contacto con realizadores que trabajan desde diferentes contextos, intereses y lenguajes.
El sentido de los colectivos
En una ciudad como Cartagena, donde convergen la formación artística, la producción audiovisual y las iniciativas independientes, la presencia de colectivos abre posibilidades para que los creadores compartan conocimientos, desarrollen proyectos conjuntos y encuentren espacios para exhibir sus trabajos. También amplía las oportunidades de contar el territorio desde perspectivas diferentes a las que suelen dominar las representaciones audiovisuales de la ciudad.
Los colectivos cumplen así una función que va más allá de producir videos o películas: pueden convertirse en redes de colaboración, aprendizaje y circulación cultural. Para los realizadores que comienzan su trayectoria, estos vínculos facilitan el intercambio de experiencias, el reconocimiento de otras formas de hacer cine y la construcción de proyectos que no dependen exclusivamente de los recursos o las dinámicas de una institución educativa.



